Historia del Centro de Comunicación Cultural Chasqui
Quiénes somos

Nuestra Historia

Más de 30 años acompañando procesos de formación, participación y crecimiento junto a niñas, niños, adolescentes y jóvenes de El Alto.

Una historia construida con compromiso

La historia del Centro de Comunicación Cultural Chasqui es el resultado de un largo camino de trabajo social, educativo y cultural con la población alteña. Su recorrido institucional refleja el esfuerzo de personas que apostaron por la superación integral, la participación comunitaria y la formación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

A lo largo de los años, Chasqui se ha consolidado como un espacio de encuentro, aprendizaje, afectividad y construcción colectiva, donde muchas generaciones han encontrado apoyo para fortalecer sus capacidades, proyectar su vida y reconocer el valor de su identidad.

Trabajo institucional de Chasqui
Origen institucional

Nacimos para acompañar y transformar

Chasqui nació en un contexto donde muchos jóvenes alteños enfrentaban dificultades educativas, pobreza, baja autoestima y discriminación social. Frente a esta realidad, un grupo de estudiantes provenientes de El Alto decidió organizarse para crear un espacio de apoyo, orientación y superación.

El 14 de diciembre de 1988, en predios de la Facultad Técnica de la UMSA, Jorge Cruz Quispe, Ricardo Mamani Uchani, Freddy Toledo Quispe y Alejandro Narváez Salinas fundaron el Centro de Comunicación Cultural Chasqui.

1988

Año de fundación institucional

30+

Años de historia y trabajo comunitario

El Alto

Ciudad donde nace y se fortalece Chasqui

Camino recorrido

Algunos momentos importantes que marcaron la construcción histórica de Chasqui.

1988

Fundación de Chasqui

Un grupo de jóvenes estudiantes de la UMSA funda el Centro de Comunicación Cultural Chasqui con el propósito de apoyar la superación académica y personal de estudiantes alteños.

1990

Primeras actividades organizadas

Se desarrollan talleres, seminarios, festividades, encuentros juveniles y cursos de orientación vocacional, fortaleciendo el trabajo con jóvenes y comunidades de El Alto Norte.

1992

Construcción de un espacio propio

Chasqui adquiere terrenos en la zona Estrellas de Belén, iniciando la construcción de sus primeros ambientes con esfuerzo propio y trabajo directo de sus miembros.

1999

Autosostenimiento institucional

La institución se fortalece con recursos propios, actividades comunitarias y el compromiso voluntario de sus miembros activos.

2003

Nueva etapa de proyectos

Se abre una etapa importante con el apoyo de organizaciones cooperantes, ampliando el trabajo educativo, social, cultural y comunitario.

2018

Memoria institucional de 30 años

Se sistematiza la historia institucional mediante una memoria que recoge testimonios, experiencias, proyectos, aprendizajes y vivencias de Chasqui.

Primeras actividades

Desde sus inicios, Chasqui impulsó actividades educativas, culturales, sociales y comunitarias.

Apoyo educativo

Se brindaron cursos de orientación vocacional y reforzamiento escolar en materias como matemáticas, física, química y lenguaje.

Salud y prevención

Se realizaron campañas, seminarios y talleres orientados a la salud, la prevención y el bienestar de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

Cultura y expresión

Se promovieron espacios de música, teatro, festivales, actividades culturales y encuentros juveniles para fortalecer la identidad.

Deporte y convivencia

Se organizaron campeonatos deportivos y actividades recreativas, generando integración, confianza y trabajo en equipo.

Identidad

El significado de “Chasqui”

En la época del Tahuantinsuyo, el chasqui era un joven corredor encargado de llevar mensajes, objetos y saberes mediante un sistema de postas. Para la institución, este nombre representa la misión de llevar mensajes de superación, fortaleza, paz y cambio.

El nombre también expresa la conexión con la identidad cultural andina, la comunicación comunitaria y el deseo de compartir conocimientos que fortalezcan a nuevas generaciones.

“Chasqui representa llevar mensajes de superación, fortaleza, paz y cambio.”

Familia institucional Chasqui
Cercanía y afectividad

Más allá de una palabra: “tíos”

Uno de los rasgos más representativos de Chasqui es el vínculo humano construido con la población participante. Con el tiempo, niñas, niños, adolescentes y jóvenes comenzaron a llamar “tíos” a los facilitadores, como expresión de confianza, respeto, familiaridad y afecto.

Esta forma de relacionarse refleja el ambiente acogedor de la institución, donde la educación, el acompañamiento y la ternura forman parte esencial del trabajo comunitario.

La casa de Chasqui

Un espacio levantado con esfuerzo

La construcción de Chasqui también forma parte de su historia. En sus primeros años, la institución adquirió terrenos en la zona Estrellas de Belén y levantó sus primeros ambientes con recursos propios y trabajo directo de sus miembros.

Con el paso del tiempo, la infraestructura fue mejorando gracias al compromiso interno y al apoyo de instituciones cooperantes, permitiendo contar con espacios más adecuados para actividades educativas, culturales y comunitarias.

Una historia que continúa

Hoy, Chasqui continúa siendo un espacio de encuentro, aprendizaje y esperanza. Su historia no solo se mide en años, sino en las vidas acompañadas, los talentos fortalecidos y los caminos abiertos para nuevas generaciones.